Criaturas

Los dragones de la Tierra Media: Glaurung, Smaug y Ancalagon el Negro

Glaurung, Smaug y Ancalagon: el origen, la astucia y la voz hechizante de los dragones de Tolkien a lo largo de las Edades.

Los dragones de la Tierra Media: Glaurung, Smaug y Ancalagon el Negro

Hubo un tiempo en que el cielo de la Tierra Media se oscurecio no por nubes de tormenta, sino por alas membranosas tan vastas que cubrian las montanas. Cuando un dragon descendia, el aire mismo parecia entibiarse y temblar, y los hombres mas valientes sentian que la voluntad se les escurria entre los dedos como agua. Los dragones de Tolkien no son meras bestias enormes que escupen fuego: son inteligencias antiguas, frias y avariciosas, hijas de un odio anterior al mundo. Comprenderlos es asomarse al corazon mismo de la maldad en el legendarium.

Hijos del fuego y de la malicia de Morgoth

Antes de que Sauron forjara su Anillo, antes incluso de que el Sol y la Luna surcaran los cielos, existio Melkor, el primero y mas poderoso de los Valar caidos, a quien despues llamaron Morgoth, el Enemigo Negro del Mundo. Incapaz de crear vida verdadera —pues solo Eru Iluvatar posee la Llama Imperecedera—, Morgoth dedico su genio a corromper y a remedar la creacion. De esa envidia retorcida nacieron los dragones, llamados en lengua antigua urulóki, los serpientes de fuego.

Se los crio en los abismos de Angband, las fortalezas subterraneas del norte, alimentados con malicia y con el calor de las profundidades. Eran, en cierto modo, la obra maestra de Morgoth en materia de bestias: criaturas que combinaban la fuerza bruta con una astucia casi divina, capaces de hablar y de razonar, dotadas de una codicia insaciable y de un poder hipnotico sobre la mente de quienes osaban mirarlos a los ojos.

No mires en los ojos de un dragon mientras te habla, decian los sabios, pues su voz es una red y su mirada un abismo.

Glaurung, el Padre de los Dragones

El primero en arrastrarse fuera de las puertas de Angband fue Glaurung, llamado el Padre de los Dragones o el Gusano de Morgoth. Aparecio aun joven e imperfecto en la Dagor Aglareb, demasiado pronto para el gusto de su amo, y fue rechazado por las flechas de los Noldor. Pero cuando regreso, siglos despues, lo hizo en plena madurez, y ningun arma elfica logro detenerlo.

Glaurung no volaba: reptaba, vasto y dorado, dejando tras de si tierra quemada y ponzona. Su poder mayor no era el fuego, sino la palabra. Encarnaba la astucia destructora de su especie. En la tragedia de los hijos de Hurin, fue el quien hechizo a Turin Turambar con su mirada, paralizandolo mientras la ciudad de Nargothrond ardia, y quien tejio la red de enganos que llevo a Turin y a su hermana Nienor a la ruina y a la muerte. Glaurung fue finalmente abatido por el propio Turin, que se oculto en un barranco y le hundio la espada negra Gurthang en el vientre desprotegido. Pero incluso moribundo, el dragon tuvo aliento para pronunciar las palabras que desencadenarian la desgracia final.

Ancalagon el Negro, sombra sobre los cielos

Si Glaurung represento la astucia y Smaug la avaricia, Ancalagon encarno el puro poder destructor. Fue el mayor de los dragones alados, una raza nueva que Morgoth desato en su ultima y desesperada apuesta durante la Guerra de la Colera, al final de la Primera Edad, cuando los Valar marcharon contra Angband.

Las cronicas cuentan que las alas de Ancalagon eran tan inmensas que, cuando salia volando, ocultaban el sol, y que su sola aparicion estuvo a punto de hacer retroceder a los ejercitos del Oeste. Solo Earendil, el marinero de los cielos, surcando el firmamento en su nave Vingilot y acompanado por las grandes Aguilas, logro enfrentarse a el durante una batalla que duro toda la noche.

Y Ancalagon el Negro cayo sobre las torres de Thangorodrim, y al desplomarse, las montanas se quebraron bajo su peso.

La caida de Ancalagon marco el fin de Morgoth como poder en el mundo. Ningun dragon posterior alcanzaria jamas semejante tamano ni semejante terror; era, en verdad, el ultimo y mas terrible juguete de un dios derrotado.

Smaug, el ultimo gran terror de la Tercera Edad

Para cuando llegamos a la historia que el mundo conoce mejor, los dragones eran ya un eco menguante de su antigua gloria. Sin embargo, uno de ellos basto para sembrar el espanto: Smaug el Dorado, llamado tambien el Magnifico, la Calamidad.

Smaug descendio sobre el reino enano de Erebor, la Montana Solitaria, atraido por la mayor concentracion de oro y joyas de su tiempo. Arraso la prospera ciudad de Valle, expulso a los enanos y se acosto sobre el tesoro durante casi dos siglos, hasta que las gemas y monedas quedaron incrustadas en su vientre como una segunda coraza. En el quedaban intactos todos los rasgos de su estirpe: la avaricia que lo llevaba a contar cada moneda, la vanidad, y sobre todo esa lengua melosa y peligrosa con la que intento enredar al hobbit Bilbo Bolson en su famoso dialogo de adivinanzas y halagos.

Su unico punto debil —una grieta en la coraza de gemas del pecho izquierdo— fue revelado sin querer por la curiosidad de Bilbo y aprovechado por Bardo el Arquero, cuya flecha negra puso fin al ultimo de los grandes dragones de la Tierra Media.

El legado de las serpientes de fuego

Los dragones de Tolkien son mucho mas que monstruos de cuento. Cada uno encarna un rostro distinto de la corrupcion: la astucia manipuladora de Glaurung, la fuerza apocaliptica de Ancalagon, la avaricia y la vanidad de Smaug. En todos late la misma herencia: la incapacidad de crear y la voluntad de poseer, devorar y dominar.

Tal vez por eso siguen fascinandonos. En su oro robado y en su voz hipnotica reconocemos viejas tentaciones humanas. Y en algun valle olvidado del mundo, quien sabe si bajo las raices de una montana, quiza aun duerma un gusano antiguo, esperando que el brillo del oro vuelva a despertarlo.

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Preguntas frecuentes

Cual fue el dragon mas grande de la Tierra Media?

Ancalagon el Negro fue el mayor de todos los dragones. Sus alas aladas eran tan inmensas que ocultaban el sol, y al caer sobre las torres de Thangorodrim durante la Guerra de la Colera, su peso quebro las montanas. Ningun dragon posterior alcanzo su tamano ni su poder.

De donde provienen los dragones en la obra de Tolkien?

Los dragones fueron criados por Morgoth (Melkor) en las profundidades de Angband durante la Primera Edad. Como no podia crear vida verdadera, Morgoth los forjo corrompiendo y remedando la creacion, dotandolos de fuego, astucia, codicia y una voz capaz de hechizar la mente.

Por que los dragones tienen una voz tan peligrosa?

Mas alla del fuego, el arma mas temible de los dragones es su palabra. Su voz hipnotica y manipuladora puede paralizar la voluntad y sembrar enganos, como hizo Glaurung con Turin Turambar o como intento Smaug con Bilbo. Mirarlos a los ojos mientras hablan resultaba casi siempre fatal.

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